HOSPITAL MARCO CHAMORRO IGLESIAS DE PORVENIR
Centenares de pacientes logran estabilidad
emocional gracias al Equipo de Salud Mental
- Depresión y alcoholismo crecientes y casos sociales derivados del tribunal son atendidos por la unidad especializada.
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Una silenciosa pero efectiva labor desarrollan en favor de centenares de pacientes de Porvenir, desde hace más de cuatro años, los profesionales que integran el Equipo de Salud Mental del Hospital Marco Chamorro Iglesias, una unidad creada por el médico Víctor Ruiz -ex subdirector del establecimiento- para brindar atención psicológica especializada tanto a enfermos de depresión, como aquellos que incurren en desa-justes sociales sin saber que se deben a trastornos psíquicos.
“La idea de esta unidad es integrar a aquellos pacientes que tienen diagnóstico médico de depresión y otros fenómenos que se dan en la sociedad como violencia intrafamiliar, alcoholismo o problemas derivados de tribunales y darles vías alternativas de tratamiento en lo psicológico”, explica el psicólogo Claudio Velásquez.
INVERNADEROS
“Todos estos temas -añade el profesional- Salud Mental los aborda y en estos casi cinco años, una de las alternativas terapéuticas son los invernaderos que se construyeron en la época del doctor Ruiz para integrar, capacitar y rehabilitar a gente con problemas como los mencionados”.
Con este tipo de terapia comenta que los pacientes logran desarrollar habilidades sociales y afectivas, porque tienen mucho abandono afectivo y emocional y es común que se sientan solos, por eso se los integra a una red social donde los mejores resultados los dan los invernaderos, construidos en terrenos del hospital.
“Allí los pacientes mejoran sus estados de ánimo, disminuyen sus sentimientos de desesperanza y soledad y logran fortalecer sus redes de apoyo. Quizás desde fuera no se ve que los invernaderos tengan conexión con esto, pero es una terapia muy potente y de hecho, en Punta Arenas el doctor Juan Vukosic los emplea hace muchos años porque es una buena técnica psiquiátrica”, añade con marcado entusiasmo el psicólogo fueguino.
LLAMADO DE AYUDA
No sólo profesionales, paramédicos y personal del mismo hospital trabajan en la unidad, algunos de los cuales entregan incluso parte de sus ratos libres, como la cocinera del centro asistencial, Violeta Miranda, que tiene a su cargo los invernaderos, sino también cuentan con monitores surgidos entre los mismos pacientes.
“El tema que nos complica es que no somos un equipo muy solvente y carecemos de recursos para mantener los invernaderos, que tienen sus costos en semillas, abonos, estructuras y herramientas. Por eso llamamos a la comunidad, sobre todo a los empresarios de la madera, que por favor nos colaboren en esta tarea que beneficia a nuestros vecinos”, enfatiza el profesional.
En sus labores agrícolas, los pacientes descubren qué les agrada y lo más importante, indica Velásquez, es que se juntan con otros compañeros, comparten la actividad y organizan sus tareas, con lo que se rompe el hielo, se hacen empáticos y se vuelven más tolerantes, tomando distancia de su enfermedad.
DEPRESION Y
ALCOHOLISMO
AUMENTAN EN
PORVENIR
Esta terapia es el punto de partida de la recuperación de los pacientes y se torna más importante porque en Porvenir se mantiene la tendencia de crecimiento de la depresión y sólo en la actualidad suman más de 150 casos. Y en cuanto a bebedores problemas, se cuentan más de 200 enfermos.
Claro que no es un problema sólo de Porvenir, aclara el profesional, ya que es un tema de idiosincrasia regional, que se ve potenciado en comunidades pequeñas y agravado en localidades aisladas, si además faltan instancias de esparcimiento y se crean malos hábitos como el consumo inadecuado de alcohol.
En cuanto a los enfermos por depresión, el profesional puntualiza que ésta patología puede sobrevenir por factores climáticos, por temas genético, familiar (hogares disfuncionales donde los perjudicados son los emocionalmente más débiles en un ambiente estresante), o en las personas que vienen a trabajar en las empresas locales sin compañía de su familia.
El tema se ve también en talleres que se imparten en la Biblioteca Pública Municipal con los monitores en Salud Mental y se buscan alianzas con programas municipales que pretenden reubicar a los pacientes y sacarlos de la desgastadora rutina.
“Muchos de ellos ni siquiera conocen Punta Arenas, o se encierran en sus casas y eso va afectando su salud física y psíquica. Por eso nuestra labor en el Programa de Salud Mental es contener y prevenir. Y en esta tarea cumplen una labor vital nuestros tan apreciados invernaderos”, apunta Claudio Velásquez, quien forma parte de la unidad junto a la médico Viviana Aguirre, la enfermera especializada Teresa Barría y la encargada de los espacios de cultivo, Violeta Miranda.
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