Punta Arenas - Martes, 09 de Marzo de 2010

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Volver a la normalidad

Señor Director: La naturaleza nos ha dado un terrible golpe y lo que más se ha escuchado en estos días es cuándo se podrá volver a la normalidad; si volver a la normalidad es volver a antes del terremoto, a como si nada hubiera ocurrido, creo que no deberíamos volver a la normalidad. Si no somos capaces de aprender que ya nada será igual y que es bueno que así sea, porque significaría que recibimos el golpe, y no me refiero el golpe físico, sino el golpe al alma, a nuestro interior. Si volver a la normalidad es volver a la soberbia de creer que se puede tener todo controlado que todo depende de uno y que somos dueños de nuestras vidas y lo peor es que algunos se creen dueños de la vida de los demás, se creen dueños de la verdad, así no quiero volver a la normalidad. La naturaleza nos demostró que de las teorías a la práctica hay mucho trecho y que siempre va a ser así. Si volver a la normalidad es volver a ser bombardeados en los medios con farandulitis y poliquitis, prefiero no volver a la normalidad. Si no somos capaces de entender que debemos cambiar de senda, que habíamos equivocado el camino, que cada día nos hemos deshumanizado más y más, si no somos capaces de abrir nuestra alma y ver más allá, significa que el terremoto no nos remeció ni nos remecieron todas las vidas perdidas y la destrucción. Qué increíble que la gente que vivió los momentos más dramáticos de este terremoto sean ellos los que nos den una lección de vida, en el sufrimiento aflora lo mejor de nosotros. Ellos tuvieron una capacidad de organización que no la hemos tenido los que menos sufrimos, ellos fueron capaces de aflorar nuestra humanidad, de afrontar lo terrible como iguales, en la desgracia quedamos desnudos, como cuando nacemos y no estamos contaminados, no te da privilegios ni tu billetera ni tus títulos o rango social ni tu color o forma de hablar, somos lo que somos. Si volver a la normalidad es volver a permitir que nos bombardeen con los SQP, los Yingo, los CQC, los Intrusos, los MQH, los En Portada y toda la mierda que nos saquea los valores y la dignidad, no quiero volver a la normalidad. Si volver a la normalidad es permitir el lucro con la desgracia, con la angustia y con los sentimientos especialmente de los más desposeídos, no quiero volver a la normalidad. Si volver a la normalidad es volver a divisiones entre los que están en el gobierno y los que están en la oposición (los que se oponen al gobierno), acaso no se entiende que ellos están para dirigir los destinos de tu país, el bienestar del país y no el bienestar propio, no la sublimación de los egos, no la codicia, no la descalificación, no la crítica destructiva, no los generales después de la guerra... No quiero volver a esa normalidad. No quiero un país unido sólo en la desgracia, no quiero reaccionar ante la adversidad, quiero prepararme para la adversidad, no quiero solidaridad de un día, quiero convivencia diaria. Quiero gestos diarios y que entendamos de una vez por todas que ante la adversidad o ante las inclemencias de la naturaleza todos somos iguales. El terremoto produjo un desvío de 8 cms. en el eje de la Tierra, me gustaría que nosotros nos desviáramos 8 cms. en nuestra senda y cambiáramos el rumbo de nuestras vidas, reconozcamos nuestros errores individuales y nuestros errores como sociedad, enmendemos el rumbo, no busquemos culpables, todos tenemos culpa. Si podemos hacer esto es que realmente recibimos el mensaje, si no, significa que hemos perdido parte de nuestra alma y que toda nuestra vida es una insensibilidad, si no lo entendemos así, no quiero volver a la normalidad. Fernando Magaña



Caso Harex

Señor Director:  Me dirijo a través de ustedes al señor Arcos, para comentarle que me llama la atención que vincule la muerte Manuel Menéndez con la de Ricardo Harex. Creo que al igual que toda la comunidad magallánica aún no entiendo las razones que llevaran a Luis Bórquez a hacer lo que hizo. Conozco a Luis Bórquez Campos desde hace 11 años, ya que fuimos compañeros de colegio durante toda la enseñanza media. El año en que desapareció Ricardo nosotros teníamos 16 años; es por ello que me resultaría extraño que Luis fuera uno de los responsables de esta situación. Sé que Luis se ha inculpado y responsabilizado de la muerte del señor Menéndez, pero le pregunto al abogado Arcos, ¿de qué otras desapariciones podríamos responsabilizar a Luis Fabián Bórquez Campos? Probablemente en su afán de encontrar al o los culpables de la desaparición de Ricardo, ¿usted estaría dispuesto de involucrar en el caso Harex  a quien en ese momento tendría casi la misma edad de él sólo por el hecho de que habría sido el victimario de don Manuel? O lo que nos trata de insinuar es que Luis ¿es un asesino en serie? ¿Por qué dice que en el período en que estuvo privado de libertad no se registraron desapariciones de personas y que después de que él saliera sí lo hicieran? Si Luis es el único responsable de la muerte del señor Menéndez es obvio que debe cumplir con su pena, pero no apruebo que deba cumplir con todas las penas del infierno porque supuestamente sería el responsable de las desapariciones de otras personas, incluyendo la de Ricardo Harex, ya que es su apreciación personal. Belén de Opazo