Con un homenaje a la poetisa Gabriela Mistral y con la premiación de las lectoras destacadas de este año, ayer lunes 23 de abril se festejó en Punta Arenas el Día Mundial del Libro y el Derecho de Autor.
La actividad fue organizada en conjunto por el Ministerio de Educación, el Consejo Regional de Cultura y las Artes y la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos, realizándose en el Salón Pacífico.
En la ocasión se premió a las mejores lectoras, en una elección que fue realizada por la coordinación regional de Bibliotecas Públicas de Magallanes, tomando en cuenta la frecuencia con que uso se usaron libros y textos de las bibliotecas públicas de Punta Arenas.
Por un lado, la pequeña Sofía Esperanza Muñoz Pradenas fue premiada como la lectora más joven.
Mientras, como mejor lectora fue reconocida Adela May Avendaño Rasmussen, ya que es una usuaria frecuente de las bibliotecas públicas de Punta Arenas.
Cabe recordar que en todo el mundo el día 23 de abril es la fecha proclamada por la Unesco (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) para homenajear al libro ya que se conmemora el fallecimiento de tres escritores: El español Miguel de Cervantes y Saavedra, el inglés William Shakespeare y del cronista Garcilaso de la Vega (el Inca), todos ocurridos en 1616. De esta forma, la Unesco en 1995, aprobó proclamar el 23 de abril de cada año el “Día Mundial del Libro y del Derecho de Autor”.
Dedicación a la lectura
Adela Avendaño Rasmussen, de 83 años, fue una de las galardonadas en la ocasión y conversó con nuestro medio para contar que es una usuaria frecuente de las bibliotecas públicas, ya que lee desde muy pequeña.
Recuerda que cuando ya leyó todos los libros de su casa, comenzó a ir a las bibliotecas para buscar nuevos textos.
“Me gustan las novelas románticas, las históricas y de suspenso, pero me agrada cualquier lectura en general. He leído todos los libros de Isabel Allende, Danielle Steel y Agatha Christie” comentó, destacando que aunque un libro le parezca poco entretenido, lo termina de leer de todas maneras. Incluso lee los libros que les piden a sus bisnietos en el colegio, con la idea de después hacerles un resumen ella misma.