Una veintena de vecinos del barrio San Miguel se quedaron afuera de su propia sede en la tarde de ayer. Esto luego de que al dirigirse a las dependencias de pasaje Rancagua Nº1467, se percataron de que el recinto comunitario se encontraba cerrado con candado, no pudiendo por ende ingresar y sostener un encuentro que tenían programado con funcionarios de la Municipalidad de Punta Arenas. Acusaron al presidente vecinal, Jorge Galindo, con quien no han podido contactarse ni telefónicamente ni de manera personal. En la fotografía, la directora de la junta de vecinos Nº16 San Miguel, Norma Mella, muestra con desesperación el candado que les imposibilita ingresar a su sede.