Con la presencia de los jueces Pablo Miño, Luis Alvarez y José Octavio Flores, a las 8,30 horas se dio inicio a la primera jornada de juicio en contra de Raúl San Martín Jara, domiciliado en Puerto Natales, acusado en 2010 por la hija de su cónyuge, menor de entonces 14 años, por abuso y violación.
San Martín, en compañía de su abogada defensora, María Fernanda Benavides, escucharon los antecedentes de la acusación que presentó el fiscal adjunto de Ultima Esperanza, Iván Vidal Tamayo.
El Ministerio Público sostiene que en dos oportunidades el acusado habría procedido a abusar bajo intimidación respecto de la hija de su conviviente. Sobre estos hechos, la defensa planteó que la denuncia es completamente falsa y que incluso la misma menor habría confesado que todo fue una invención.
Durante el juicio, el acusado expresó su voluntad de prestar declaración, donde adujo que la menor habría inventado la acusación, porque, como padre sustituto, le redujo los permisos de salida del hogar.
“Se lo dije a mi señora, había sido un error permitir que la niña empezara a pololear, ella cambió completamente, comenzó a mentir y a no respetar los horarios que hasta ese entonces habíamos mantenido muy bien con todos los hijos”, dijo el padrastro, argumentando que esto habría generado el distanciamiento entre ambos. Aseguró nunca haber tocado a ninguno de sus hijos (los en común con su cónyuge o a los de ella), y que si alguna vez fue excesivamente estricto se debió únicamente a intentar conseguir lo mejor para ellos.
Hoy continuaría el juicio por abuso y violación, y se estima que esta mañana prestaría declaración la propia menor presuntamente afectada, pese a que ella misma habría indicado que todo era falso, e incluso, declararía como testigo de la defensa del acusado, tras retractarse de su denuncia.