Niño con parálisis cerebral sueña con caminar

Alto costo de medicamento complica a la familia.

8 de agosto de 2012

Pese a estar separada desde el año pasado y trabajar sólo media jornada en labores del hogar, Griselda Camila Santana, como muchas otras madres, se esmera para sacar adelante su hogar, compuesto por sus hijos Nicolás y Benjamín Niklitschek, de 11 y 7 años, respectivamente.

El menor de 7 años no puede caminar debido a una diaplejía espástica, producto de una parálisis cerebral, secuela de la prematurez de su parto, ya que nació a los 6 meses, pesando un kilo 659 gramos.

Hasta ahora, Benjamín sólo puede caminar apoyado en un “burrito”, pero su familia no pierde las esperanzas en que algún día pueda hacerlo solo. El niño ya viajó a la Teletón en Santiago a realizarse un laboratorio de marcha (sistema de medición de alta tecnología para tratamientos en el sistema locomotor y neuromuscular). Sin embargo, aquella institución no se hace cargo del tratamiento.

Como nieta de exonerado político, Griselda es usuaria del Prais. El año pasado viajó con el niño a Santiago a inyectarle dos dosis de bótox, con aporte de la intendencia y el gobierno regional, que en aquella ocasión le financió los pasajes. Después se enteró que el Prais le podía cubrir un 60 por ciento del bótox. Este compuesto le ayuda a estar más derecho y elasticado, junto con estar más apto para su tratamiento y futura operación.

Año decisivo

Los antecedentes de Benjamín viajaron a Estados Unidos, donde tiene un médico tratante y ahí éste le explicó que sería una operación complicada. Inicialmente debían sacarle vértebras, pero cuando el especialista vino a Chile en abril le confirmó que tenía un problema de rodilla y tendón. Por ende, la operación apuntará a invertir los tendones y otros se le acortarán para que adquiera la movilidad requerida.

Para esto requerirá cuatro dosis de bótox, cada una por 267.750 pesos y de las cuales el Prais le cubrirá dos.

Luego que se le aplique el bótox en pabellón de inmediato deberá acudir a las terapias y al mes siguiente deberá volver a Santiago a un nuevo laboratorio de marcha (la sustancia tiene una duración de seis meses en el cuerpo), que le permita detectar qué parte del cuerpo está fallando. A fines de octubre o inicios de noviembre Benjamín pasaría a ser operado. Más adelante correspondería operarlo de cadera, que también se le complicó.

Pese al entusiasmo de Benjamín, su familia no cuenta hoy con recursos para costearle los pasajes aéreos a él y a su padre quien lo acompañaría a la capital, ya que un problema postergado de columna le impide viajar a su mamá. La estadía de dos días allá también los complica, y todo ello se suma a las dos dosis de bótox que requerirán comprar.

De ahí que como familia hagan un llamado a todo magallánico de buena voluntad para que los pueda apoyar en cualquier sentido. Para ello disponen del teléfono 265807 y el celular 93348593. También está la cuenta de ahorro de BancoEstado Nº91964436660, a nombre de Griselda Santana. Cualquier ayuda será bien recibida y será un paso adelante para este pequeño magallánico.

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