Un fuerte impacto causó en su círculo familiar que reside en Punta Arenas, la terrible y drástica determinación adoptada por un funcionario del Departamento de Salud de la Corporación Municipal de Quinchao, Chiloé, quien tras dar muerte a su hijo de 9 años, hirió de gravedad a su esposa y a un segundo hijo, posteriormente se quitó la vida.
En Punta Arenas vive un hermano y otros familiares del autor material del parricidio y posterior suicidio, Ramón Vivar Aguilante, de 45 años.
El macabro hecho quedó al descubierto en la mañana de ayer en una casa en el sector de Coñab, según informó el diario La Estrella de Chiloé.
En ese lugar fue descubierto el cuerpo sin vida de Vivar Aguilante, quien se quitó la vida colgándose de una viga en su domicilio, luego de golpear con hacha al resto de su familia.
Uno de sus hijos -Raúl Esteban Vivar López (9 años)- también falleció, mientras que la esposa -Maribel del Carmen López López (39)- y otro hijo -Alvaro Leandro Vivar López (8)- resultaron heridos de gravedad, siendo trasladados en ambulancia al Hospital Base de Puerto Montt, tras haber sido atendidos en Castro. La mujer, también funcionaria de la Corporación Municipal de Quinchao, sufrió una fractura de cráneo y pérdida de masa encefálica, mientras que el pequeño que sobrevive se mantiene estable y con coma inducido.
Carabineros de la ciudad de Achao halló los cuerpos en el domicilio rural, luego de recibir aviso de una hermana de la trabajadora agredida, a quien le llamó la atención el hecho que los niños no hayan ido al colegio y que sus familiares no respondieran la puerta ni llamados telefónicos.
El móvil del parricidio obedecería a problemas sentimentales y ya en el 2010 la mujer atacada realizó una denuncia por violencia intrafamiliar ante Carabineros.
La Sección de Investigación Policial y el Laboratorio de Criminalística de la policía uniformada trabajaron en las indagaciones en el domicilio donde ocurrió el parricidio por instrucción de la Fiscalía.