En el Tribunal Oral en lo Penal, se inicia hoy el juicio en contra de C.D.M.Q., una adolescente de 16 años quien es imputada por el homicidio del contratista, de 69 años, Mario Luis Farías Farías. El hecho de sangre ocurrió el 12 de febrero de este año en la vivienda ubicada en calle Las Américas Nº1222, población El Pingüino. El hombre murió desangrado tras recibir varias heridas cortopunzantes que le provocaron un hemoneumotórax derecho y una herida penetrante cardiaca, ambas lesiones de tipo mortal.
Según la formalización de cargos efectuada por el Ministerio Público en contra de la imputada, el hecho se habría gatillado en una discusión por celos entre la víctima, la presunta autora y una testigo, cuyo testimonio inculpa a quien ahora enfrentará el proceso judicial. La Fiscalía está pidiendo una pena de 5 años de cárcel para la única detenida.
Tras esto, ambas jóvenes habrían huido del lugar, en tanto Farias alcanzó por sus propios medios, trasladarse en su vehículo al Hospital Clínico, al cual ingresó cerca de las 4,20 de la madrugada, y donde posteriormente fallecería pasadas las 10 horas, luego de ser intervenido, producto de anemia aguda provocada por las heridas que supuestamente le infiriera la imputada.
Un amargo Día del Padre
Julia Farias, hija del malogrado contratista conversó con La Prensa Austral a sólo horas de que comience el juicio por la muerte de su padre.
“Estamos nerviosos, mis hijos de 17 y 21 tienen que declarar en el juicio y luego yo, y no puedo negar que tenemos algo de temor, las veces que hemos tenido que vernos con la familia de la chica nos han mirado feo, nos han intimidado, por eso le pedimos al fiscal Eugenio Campos que pudiéramos declarar tras un biombo para proteger nuestra identidad, pero tenemos confianza en que se va a hacer justicia, aunque sabemos que el que tendrá que hacer justicia es Dios”.
En cuanto a las imputaciones que se hacen en contra de su fallecido padre, quien es acusado de haber mantenido relaciones con menores de edad, la hija no niega una posible vinculación con la menor detenida, pero sí niega tajantemente un posible ataque sexual o violación. “Mi padre pese a todos sus defectos era un hombre bueno y trabajador, y si algo pasó entre ellos, nunca fue nada forzado ni menos un ataque. Siempre le dije que tuviera cuidado con las niñas que frecuentaban su casa, me parecía extraño, pero cada vez que se tocaba el tema él nos decía que le pedían dinero o algo de comer, porque eran chicas que tenían problemas en sus casas”.
Además, el familiar comentó que un par de semanas antes del homicidio, un hecho de violencia se había producido al interior del inmueble, resultando una menor herida con un cuchillo, y que desde entonces, Farías se había ocultado en su vivienda, y que incluso habría escondido su camión de trabajo, ya que la menor imputada lo habría amenazado de muerte.
La familia vivió el Día del Padre con mucho recogimiento. “Ha sido un día difícil, aquí no se ha celebrado nada, pueden decir lo que quieran de mi padre, pero yo mejor que nadie lo conocía, y sé que era una muy buena persona, trabajador, y que si cometió un error, no es ninguno de los que se le acusa, y que en realidad lo que se busca con el juicio es esclarecer su homicidio, ya que lo que haya hecho en vida no cambiará la imagen que tenemos de él”, concluyó.