“Temí por mi hija de tres años”, manifestó todavía asustada una mujer que fue atacada por un perro de grandes dimensiones mientras circulaba por Avenida España, en pleno sector céntrico, con su pequeña hija en brazos.
Cerca de las 9 horas de ayer, Tamara Alvarez, empleada de una céntrica tienda, llevaba a su hija al jardín infantil Gabriela Mistral, ubicado en calle Fagnano, cuando la menor se percató que un perro café la seguía de cerca, causando preocupación en la madre que todos los días utiliza dicho trayecto para llegar al establecimiento de educación parvularia.
“Temí por mi hija de tres años. Ella le tiene pánico a los perros y estaba muy asustada”, relató consternada a La Prensa Austral la mujer de 39 años, agregando que “cuando fui alertada sólo alcancé a voltear y ya tenía al perro encima”, describiendo el terrible momento cuando el animal la empujó por la espalda, entre las calles Independencia y Balmaceda, causando una gran impresión a la pequeña Ivania Pérez.
“Ella se alteró mucho con el animal y yo la abracé para que no le pasara nada”, comentó Tamara, quien pese a todo, dijo, mantuvo la calma en esos momentos “y agaché la cabeza para protegerme y evitar que el animal se sintiera amenazado y se pusiera más agresivo”.
El llanto de la niña
Con el llanto de la pequeña Ivania el perro que no desistía de su ataque saltó nuevamente contra las dos transeúntes “ladrándome en la cara y gruñendo. Yo pedía ayuda pero nadie se acercaba”, recordó la madre, quien agradeció finalmente la intervención de una familia “que iba en un auto rojo y ellos asustaron al animal, aunque al inicio tampoco se atrevían a bajarse, pero al final me ayudaron”, describió. Ello evitó que la menor fuera mordida.
Luego del aterrador episodio y con su hija aún llorando por el ataque del animal, Tamara dejó a su hija al interior del jardín infantil donde las tías la recibieron y ayudaron a calmarla. “Pero en cuanto salí y recordé lo que había pasado, comencé a llorar”, expresó agobiada, quien finalmente debió ser atendida en el Hospital Clínico por una crisis nerviosa.
“Mientras me atendían recordaba los gruñidos del perro y al hombre que fue atacado por un Pitbull el otro día y eso me ponía mal”, relató. Enseguida abogó porque alguien ponga un alto a este tipo de amenaza, instando a las autoridades a tomar cartas en el asunto.
Indignación familiar
Tras esta traumática experiencia, la familia Pérez Alvarez exteriorizó su indignación por “la irresponsabilidad de algunas personas que dejan estos animales en las calles. Un perro del tamaño del que atacó a mi esposa no puede estar suelto, son muy peligrosos”, afirmó Wilson Pérez, quien intentó plasmar una denuncia ante Carabineros pero “al no existir lesiones físicas, de lo que estamos agradecidos, ellos no pueden hacer nada hasta que no se compruebe si el animal tiene un dueño”, precisó.
“La única forma de impedir que esto se repita es sancionando con fuerza y poniendo multas muy altas a los dueños irresponsables que a veces tienen hasta tres o más perros y los dejan sueltos”, dijo molesto el padre de Ivania, quien hace un llamado a los apoderados del jardín infantil Gabriela Mistral y los vecinos del sector donde ocurrió el ataque a estar atentos ante la presencia de este y otros animales, a los que consideró potencialmente peligrosos.
Finalmente los padres afectados hicieron un fuerte llamado a las personas que gustan de tener mascotas a ser verdaderos dueños de éstas y evitar así que una tragedia marque de por vida a una familia.