En buenas condiciones, conmocionados y con el ánimo de dejar atrás la pesadilla que les tocó vivir el pasado 6 de abril, cuando el bus de dos pisos de la empresa Pullman volcó a unos 27 kilómetros de la localidad argentina de Sarmiento, en una zona de curva cerrada cercana a un lago, llegaron a Punta Arenas los cuatro heridos que se encontraban hospitalizados en Comodoro Rivadavia. El vuelo charter contratado por Pullman Bus, que correspondió a un avión de la empresa Dap, llegó al Aeropuerto Presidente Ibáñez a las 14,30 horas.
El caso más impactante es el de la señora Fredesvinda Lamillar Riquelme, de 76 años, quien sufrió la amputación de su brazo derecho, y llegó inmovilizada al Hospital Clínico, excusándose de hacer declaraciones.
Por su parte, Pamela Silva, esposa de John Twyman, declaró: “Fue una experiencia muy dura, estar en tierras lejanas, sin conocer a nadie y en medio de todo el caos que se formó. En Argentina nos trataron muy bien, sin embargo, la empresa de transporte no se hizo presente como debía, nos hizo esperar mucho, y si no es por la mediación del cónsul, que de todas formas fue algo tardía, creo que no habrían actuado”.
Silva relató los instantes previos al accidente: “El chofer venía muy rápido, el camino estaba en perfectas condiciones y no había ni niebla ni nada, esto fue exclusivamente responsabilidad del chofer, por mucho que la empresa quiera negarlo”.
La pasajera se excusó de entregar mayores detalles, señalando que junto a su esposo iniciaban vacaciones, para que él pudiera conocer a su familia, período estival que con el accidente se vio abruptamente interrumpido.
En la misma ambulancia del Samu que realizó el traslado desde el Aeropuerto Presidente Ibáñez hasta el Hospital Clínico, llegó Cipriano Brito, quien se encontraba estable, de buen ánimo.