80 damnificados dejan inundaciones en Punta Arenas a causa de los deshielos

La jornada de ayer registró cerca de 30 viviendas anegadas, lo cual obligó a personal de Carabineros y de Operaciones del municipio a extremar esfuerzos.

por Roberto Hofer | rhofer@laprensaaustral.cl | 10 de agosto de 2011

Una noche interminable vivieron ayer varias familias del sector alto de la ciudad, así como también del área periurbana, luego que los deshielos incrementaran los caudales de un curso de agua, llevando al anegamiento de diversas viviendas.

El saldo de estas complicaciones, asociadas a un alza de las sensaciones térmicas (máxima de 6 grados ayer) y a la acción del viento para desgastar la nieve acumulada llevó a que alrededor de 80 personas resultaran damnificadas.

La primera situación de emergencia en la noche del lunes se vivió en Río de los Ciervos producto del viento. Sin embargo, en calle José Velásquez, prolongación General del Canto, se manifestaría inicialmente la amenaza de los deshielos procedentes de la población Gobernador Philippi. Aquella noche, a las 20,45 horas, la municipalidad recibió un primer llamado dando aviso de una inundación en la vivienda signada con el número 214 de calle José Velásquez. Al final fueron cuatro los hogares afectados, y personal de Operaciones debió ir a de-saguar con motobomba hasta las 0,30 horas de ayer.

Rosa Mancilla, vecina del número 236, no pudo evitar que su casa se viera invadida hasta una altura de 10 centímetros. Aun cuando no es nuevo que haya anegamientos en invierno, la afectada expresó que este año fue peor y subió mucho el nivel del agua.

Más suerte tuvo Gladys Barría, de José Velásquez Nº228, cuyo inmueble ayer en la mañana parecía un barco por debajo del cual escurrían las aguas de manera interminable, y le era imposible salir de la vivienda. Señaló que estuvo en vela hasta las 5 de la madrugada ante el miedo de verse inundada. Con pala en mano trató de impedir que el agua ingresara a su hogar.

Lamentó que hasta el mediodía de ayer ninguna autoridad se acercara a constatar su situación, al ver cómo en los últimos 15 años estos anegamientos son una historia repetida, luego de lo cual viene la ardua tarea de combatir la humedad, “y con lo que cuesta calefaccionar las casas después podrían ayudar al menos con (el pago de) una boleta”.
Los funcionarios de Operaciones debieron retornar ayer en la mañana y canalizar el sector para mejorar el escurrimiento de las aguas.

Focos diversos

También de madrugada, Sergio Becerra, director de Operaciones del municipio, señaló que la Central de Carabineros les solicitó apoyo en calle Von Loppen con Carlos Simmons, población Gobernador Philippi. Al concurrir allí, se percataron que había cinco familias damnificadas producto de estos deshielos que luego se deslizarían aguas abajo a José Velásquez.

También de madrugada debieron concurrir a villa Cervinia, donde por primera vez se evidenció la inundación de cuatro viviendas debido a los deshielos de la pampa del templo luterano, que se infiltraron por las paredes de los patios posteriores.

De ahí en adelante no pararían, ya que a las 5,30 horas se informó del desborde del canal Magdalena en el barrio Archipiélago de Chiloé, el cual se había ido por la Avenida Cordillera, tomando Ancud y bajando por Manuel Rodríguez inundando viviendas en aquella arteria a la altura del Pasaje 1.
Al mismo tiempo, en el sector de Nelda Panicucci las aguas de un estero que pasa por la parte posterior, al final de la Avenida Carlos González, se desbordaron y bajaron por ésta hasta Pedro Aguirre Cerda, donde sus aguas inundaron su intersección con Martínez de Aldunate.
Sector periurbano
Como si fuera poco, a las 7 de la mañana se cortó el camino en prolongación Enrique Abello y prolongación Mardones, impidiendo el tránsito vehicular y peatonal en el lugar.

Una hora antes, los moradores de la parcela número 81 de prolongación Capitán Guillermos vivían una pesadilla, al ver cómo un verdadero río ingresaba a través de su vivienda, con una altura de unos 15 centímetros. Esta situación llevó a la pareja formada por Mariluz Gómez y Carlos Moreno junto a vecinos a tomar palas para eliminar las aguas. En medio de su desesperación, Carabineros acudió en su ayuda para trabajar codo a codo con ellos.

Hace un año esta familia había dejado el barrio Archipiélago de Chiloé con su hija de 13 años y su hijo de 16 (a quien alejaron de las “malas juntas”) para construir su vivienda allí, en terrenos de un familiar. Pese a preocuparse todos los días de limpiar y sacar la nieve, el crecido caudal los invadió y, de paso, hizo reventar el desagüe de su caseta sanitaria.
Además se les mojó toda la leña que tenían para el invierno.

Luzgardo Gómez, vecino colindante, señaló que en los 12 años que vive allí nunca había visto nada semejante. Además se mostró molesto de que al consultar a Becerra por la presencia de aguas servidas, éste le manifestara que el municipio no tiene que ver con su limpieza, pese al riesgo que ello implica para sus nietos de 2 y 6 años. Incluso criticó que hace tres meses les falló la caseta sanitaria aportada por el municipio y no han enviado a nadie para verla.

El aludido director de Operaciones sólo lamentó “el descaro con que el vecino plantea una situación sanitaria”, siendo que el mismo poblador hace un año, en un acto irresponsable, no tapó una fosa séptica y cayó a ella una yegua, por lo tanto “uno debe tener cuidado de criticar al resto”.

Al cierre de esta edición, superadas estas emergencias, Operaciones aún trabajaba en desaguar un terreno en Avenida Los Flamencos.

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