La única vez que he estado en Lima fue cuando el gobierno de Fujimori estaba infestado por la corrupción institucionalizada. Recuerdo que la revista “Caretas” publicó un chiste que reflejaba el ambiente imperante. Un asesor del Presidente entra al Palacio Pizarro y le pregunta al Jefe de Estado:
- Señor Fujimori, ¿por qué ha hecho poner usted rejas a las ventanas de los ministerios?
- Bueno, para que se vayan acostumbrando.
Keiko Fujimori dijo en campaña que el gobierno de su padre fue un ejemplo para el país. Dice que como padre, el ex gobernante tiene una conducta intachable.
Bueno, en la cárcel es muy difícil portarse mal.
En su programa propone más penas para los violadores de menores y aumentar la dotación de policías.
¿Será para que cuiden mejor a su papi?
Intelectualmente, Keiko Fujimori es más liviana que el hidrógeno.
Entre sus frases desafortunadas destacan dos. La primera: “Vargas Llosa es un cero a la izquierda como analista político”. Y la segunda: “Bolivia tiene derecho de demandar a Chile”.
Lo ocurrido recientemente en Perú sólo puede suceder en un país de América latina. Lograron pasar a segunda vuelta los dos candidatos más discretos, los principiantes, los menos preparados. Un advenedizo (Ollanta Humala) y una aficionada (Keiko).
Si gana el “Chanta” Humala, de seguro se apelará al patriotismo facilista y al nacionalismo estridente.
Ollanta es más loco que un puñado de baratas y es capaz de declarar la guerra al Vaticano, a Chile y luego nacionalizar el Machu Picchu.
Como buen milico, Humala entró a la política “de golpe” y tiene un pasado más negro que corpiño de gitana. Le da lipiria cuando le recuerdan los sucesos “Madre Mía”, allá por el año 1992. La denuncia señala que en esa base militar ubicada en la región de San Martín se cometieron demasiados abusos en contra de los derechos humanos. Testigos cuentan que en ese sector los cortes de luz eran reiterados ya que el sobreconsumo de corriente para torturar a los opositores a Humala hacía quemar tapones y sacar chispas a los postes.
Ahora ha templado su discurso y dice que en su gobierno habrá un gran adelanto en materia de derechos humanos
¿Estará pensando en hacer reclinable la silla eléctrica?
Como nacionalista extremo, le tiene ojeriza a Estados Unidos y es de los que cree que Atahualpa es más que Kennedy y Obama juntos, que el Rimac es más bello que el río Hudson y que EE.UU. es un país que no le ha ganado a nadie.
No faltan los que le creen, porque en el vecino país todavía sobran inca-utos.
Humala será ignorante pero de huevón no tiene nada.
En esta elección se alejó del Hugo Chávez, un Jefe de Estado con más petróleo que neuronas. Bien sabemos que el Presidente de Venezuela es más peligroso que un tiroteo adentro de un ascensor.
En síntesis, Perú deberá elegir ahora entre Humala y la Keiko.
Pobre alternativa. Me recuerda ese chiste del condenado a muerte al que le preguntaron:
- ¿Qué prefiere? ¿Morir ahorcado o en la cámara de gas?
Va a recular. En el fondo, este lider izquierdista es igual al affiche de la película Tiburón. Es pura boca.