Prevenir es mejor que curar

por José Luis Saavedra2 de junio de 2011

La historia de las drogas -sustancias que afectan a los sentidos- y el alcohol se remontan a los albores de la humanidad. Las sustancias naturales que actúan sobre el sistema nervioso se descubrieron pronto: el alcohol para relajar una mente cansada, los opiáceos para aliviar el dolor e inducir el sueño, las hojas de coca para inhibir los sentidos e incrementar el aguante.

Al parecer, el opio ya era conocido en la antigua Mesopotamia, y hay registros de que se usaba extensamente en la antigua Grecia. Se las utilizaba para tratar de ampliar la capacidad de percepción, intensificar los sentimientos, acentuar el aprecio, alterar los estados de conciencia e incrementar la capacidad de amar. Pero también tenían una capacidad infinita para la destrucción y para crear problemas sociales.

Es interesante notar que muchas de las drogas que hoy están prohibidas no siempre fueron consideradas peligrosas para la salud o el bienestar humanos. Por ejemplo: durante la segunda mitad del siglo XIX, la cocaína, el opio y la heroína estaban legalizadas en Estados Unidos y se conseguían con facilidad.

Podían comprarse sin receta en cualquier farmacia. Algunas se usaron extensamente en medicinas patentadas. La Coca-Cola contuvo cocaína durante diecisiete años, hasta que fue reemplazada por la cafeína en 1903. En Chile existen actualmente dos leyes principales que regulan esta materia la número 19.925 sobre expendio y consumo de bebidas alcohólicas y la ley 20.000 que sanciona el trafico ilícito de estupefacientes y sustancias psicotrópicas ambas normativas tienen como fin castigar, es decir, sancionar a aquella persona o personas que consumen estas sustancias, en cambio el actual gobierno se ha cambiado el paradigma: se busca prevenir el consumo de drogas y la ingestión abusiva del alcohol, para ello se dictó y publicó en el Diario Oficial la Ley número 20.502 que crea el servicio nacional para la prevención y rehabilitación del consumo de drogas y alcohol; este servicio tendrá por objeto la ejecución de la política en materia de prevención del consumo de estupefacientes, sustancias psicotrópicas e ingestión abusiva del alcohol y de tratamiento, rehabilitación y reinserción social de las personas afectadas por dichos estupefacientes y sustancias psicotrópicas y, en especial, en la elaboración de una estrategia nacional de drogas y alcohol.

Por ello como dice un dicho popular prevenir es mejor que curar, ese es un lema actual. De esta manera nuestro gobierno demuestra una vez más su preocupación por los temas sociales que hoy nos afecta como sociedad, se trata principalmente que niños y adolescentes no caigan en el flagelo de la droga así como el consumo abusivo del alcohol y aquella persona que está sumida en ello, pueda rehabilitarse y reinsertarse en nuestra sociedad.

Tal como lo señaló y enfatizó su Excelencia el Presidente de la República, don Sebastián Piñera: “Estamos creando una institucionalidad mucho más poderosa y eficaz, con responsabilidades más claras y precisas para que en esta lucha permanente podamos seguir cosechando triunfos y no seguir lamentando retrocesos”; así es, en estas problemáticas es muy perjudicial retroceder, por ello es muy oportuno esta nueva institucionalidad en nuestro querido país, para seguir avanzando en el bienestar social.