Nuestra región históricamente se ha desarrollado en torno a un sector productivo más marcadamente, como lo fue en el pasado la ganadería, luego el petróleo y últimamente el gas. No cabe duda que cada una de estas actividades fueron claves y propiciaron el desarrollo productivo de la región, y que asociadas a ellas se desarrollaron un serie de servicios.
Pero, cada vez que ocurrieron sucesos que afectaron a dichos sectores predominantes la región se ve fuertemente golpeada, como ahora último en el 2007 cuando la industria manufacturera bajó su contribución del PIB de 37% a cerca del 20%, fuertemente influenciada por la baja en industria de producción de metanol. Arrastrando consigo toda la cadena de contratistas, construcción y comercio que había empujado por muchos años.
Por esto el Presidente Piñera nos planteó como desafío el diversificar nuestra economía regional, con el fin de distribuir el accionar y la influencia en varios sectores de nuestra producción. Con el propósito de no ser tan vulnerables ante los vaivenes de la economía mundial, para esto debemos trabajar en tres aspectos:
El primer paso es potenciar nuevos sectores productivos como por ejemplo el carbón y salmonicultura. El primero abrirá un polo de desarrollo en sector de Río Verde con nuevos empleos estables y un movimiento de empresas contratistas a su alrededor que apoyarán el desarrollo de dicha localidad en forma decidida, y permitirán mantener nuestra matriz energética a precio competitivo. Por otro lado la industria salmonera, se espera que este año triplique su producción histórica, en un proceso que ha sido destacado a nivel nacional por su orden y armonía con el medio ambiente, tomando las lecciones aprendidas en otras regiones vecinas, desarrollando en la región todo el proceso productivo, lo que ha traído consigo la creación de nuevos empleos.
Un segundo paso es atraer inversiones a la región, para lo cual necesitamos perfeccionar nuestras leyes de excepción, primero consignando su renovación por un período de años que permita dar estabilidad de las reglas del juego a los inversionistas, para no estar con la incertidumbre de los últimos años de saber sí se renovarán o no las leyes. Y adicionalmente se hace necesario revisar las leyes para que permita por ejemplo la instalación de empresas de tecnología y no sólo sea una ley que permita la industrialización primaria de materias primas locales, y nos permita desarrollar nuestro lado de Tierra de Fuego en forma decidida.
El tercer paso en cuanto a los productos ya consolidados en la región, es buscar diversificar su demanda, a través de la exploración de nuevos mercados y el agregar valor a nuestros productos, es decir no sólo exportar materia prima, o con una elaboración muy básica. Por ejemplo en nuestros productos del mar la mayoría de ellos tienen un mercado predominante de destino, lo que los vuelve muy vulnerable, si dicho mercado está complicado (ejemplo: la merluza y el mercado Español, Turismo y viajeros Europeos). Entonces se hace necesario conocer nuevos mercados, desarrollar o agregar valor a nuestros productos para poder entrar a dichos mercados.
¿Qué está haciendo el gobierno para apoyar la diversificación?, primero propiciar la atracción de inversiones, sin descuidar la sustentabilidad del medio ambiente, de los recursos, de los empleos y calidad de vida de los habitantes de Magallanes. Adicionalmente se envió al Parlamento una propuesta de renovación de las leyes de excepción que ya está en trámite en el Congreso. Y finalmente a través de los distintos servicios involucrados estamos apoyando la promoción de nuestros productos en diferentes mercados internacionales, y a nuestros emprendedores con nuestra red de fomento.
Finalmente para continuar en la senda de desarrollo de Magallanes debemos todos trabajar en pos de la diversificación, como gobierno es nuestro compromiso ya que creemos que será esta política la que permita desarrollar nuestra región con visión de largo plazo, por el bien de nuestros hijos, región y país.