Unas de las curiosidades que atraen mucho a mis alumnos en mis clases del Crédito Cultural Antártico en la Universidad de Magallanes, son las explicaciones acompañadas con imágenes para comprender las diferencias que conforman las regiones Polares de nuestro planeta, entre ellas a pesar de llamarse de la misma manera son totalmente diferentes, el Polo Boreal (Norte) es una cavidad en la cima del mundo y el Polo Austral (Sur) una protuberancia en el fondo del globo, la depresión superior del Boreal es el Océano Artico considerado el más pequeño del mundo, mientras tanto la protuberancia inferior nada menos que el Continente Antártico el que es rodeado por los grandes Océanos Pacífico, Atlántico e Indico que conforman el Océano Austral.
Lo antagónico es que la región Boreal es un mar rodeado de tierras continentales lo que lo hace el hemisferio continental, mientras que en el que vivimos en esta región corresponde al hemisferio Marítimo.
Otras diferencias y que están apareciendo en estos últimos tiempos está traducido en que mientras la Antártica y según registros está creciendo su región antagónica se esta derritiendo, la cantidad de hielo que rodea a la Antártica ha crecido en los últimos años en lo que los expertos consideran un posible efecto colateral del cambio climático. Por el contrario, el Artico sigue perdiendo superficie helada a un ritmo alarmante.
En pleno invierno del hemisferio sur, cuando los pingüinos emperador se amontonan para hacer frente a las bajísimas temperaturas del polo, la masa helada de la Antártida no para de crecer, de forma lenta pero constante, desde la década de los 70. Según los expertos, las causas podrían derivarse del cambio climático y sus repercusiones en los vientos, las corrientes marinas o las nevadas.
Desde finales de los 70, “la superficie de hielo en la Antártica ha aumentado durante el invierno a un ritmo de un 0,6% por década” entre 1979 y 2006, explica Donald Cavalieri, científico de Centro Espacial Goddard de la NASA. Sus 19 millones de metros cuadrados casi alcanzan el récord de la década de los 70, en que se alcanzó una superficie de 20 millones de metros cuadrados.
También ha aumentado el promedio de la extensión de hielo durante todo el año. Que mejor antecedente lo que acaba de ocurrir recientemente considerada una isla gigantesca de hielo se desprendió del Glaciar de Petermann, en el norte de Groenlandia, la segunda ocasión que ocurre este fenómeno en los últimos 24 meses, informaron científicos que monitorean estas áreas.
El desprendimiento del gran bloque de hielo que equivale al doble del tamaño de Manhattan, unos 500 kilómetros cuadrados, ha sorprendido a los expertos que temen que se esté produciendo un colapso del glaciar.