Oncología política

por José Luis Saavedra26 de enero de 2012

El Presidente Sebastián Piñera Echenique ha agendado un gran cambio en el sistema electoral, que modificará el escenario político chileno, comprometiéndose aún más con la democracia y la participación ciudadana. Tal como ha expresado el Mandatario “La democracia es un ente vivo, hay que estar permanentemente perfeccionándola”. Ya que el sistema binominal favorece la formación de dos bloques políticos limitando la posibilidad de que grupos minoritarios e independientes pueden ser elegidos. A fin de materializar esta reforma tuvo una ronda de conversaciones que sostuvo con los ex Mandatarios Patricio Aylwin (1990-1994), Eduardo Frei (1994-2000), Ricardo Lagos (2000-2006) y Michelle Bachelet (2006-2010). En estos diálogos Lagos expresó: “Le he planteado al Presidente la necesidad que este es un cáncer y no se puede sacar cálculos políticos mezquinos y estoy absolutamente disponible para sentarme a una mesa, en el entendido de que vamos a discutir cómo se reemplazará el sistema binominal”. Por su parte la ex Presidenta Bachelet manifestó: “Parece que los retos que tenemos por delante como país, y así se lo he señalado al Presidente, son reformas políticas tales como la necesaria eliminación del sistema binominal y el cambio por un sistema que realmente permita tener un país donde la representatividad popular sea mejor, más adecuada a la realidad chilena, un sistema electoral que sea más equitativo y más representativo”. Siguiendo la metáfora concertacionista, que dicho sea de paso no intervinieron ni alteraron el sistema binominal durante sus gobiernos (1990-2010), favoreciéndose además continuamente del mismo; por ello, con una actitud distinta, el Jefe de Estado tendrá que hacer las veces de médico oncólogo, quien deberá hacer los diagnósticos y tratamientos políticos; al punto de que si es necesario atender el supuesto tumor (benigno para algunos, maligno para otros) que se dejó crecer y al cual negligentemente no atendieron los gobiernos anteriores, es probable que aplicará cirugía para eliminar el tumor (sistema binominal) y extraerlo definitivamente de la política nacional. Tendremos por lo tanto una vida política más sana y vital gracias a la oportuna intervención del actual gobierno al cambiar el sistema electoral, teniendo la ciudadanía por ello mayor representatividad, participación, voz y voto en las decisiones que se están abordando en el Estado. Se puede y se debe acceder a un sistema ampliamente democrático. A este efecto contribuirá la reciente ley de inscripción automática y voto voluntario y otras medidas que reforman sustancialmente el sistema electoral. En esto no existe mezquindad alguna, muy por el contrario, demuestra una vez más que el gobierno es generoso en los cambios electorales y más democrático que sus predecesores. en los temas que realmente le importan a la ciudadanía.

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