Con cierto orgullo me enteré por medios de prensa que prontamente se inaugurará un jardín infantil en el sector de Archipiélago de Chiloé. Digo con orgullo porque esa obra es una herencia del gobierno de Bachelet, gobierno que hizo una apuesta monumental por la infancia del país. Luego de que se evaluara, alrededor del año 2005-2006, los sectores que necesitaban aumentar la oferta en educación inicial en nuestra comuna, fue evidente que el sector ya mencionado necesitaba con urgencia cupos de Sala Cuna y de Jardín Infantil. Fue la Fundación Integra quien asumió el desafío de trabajar en conjunto con el municipio un proyecto para responder a esa demanda social. Me consta que esa entidad trabajó con seriedad y compromiso el proyecto, fallando de manera evidente la contraparte, el municipio, es decir la autoridad comunal de la época. Casi al terminar el gobierno de Bachelet y ya con una nueva administración municipal se concretó la firma de un convenio entre Junji y el gobierno local para construir un gran jardín en el populoso sector.
Espero que no ocurra que se adjudique los méritos el gobierno de Piñera porque hasta la fecha no ha realizado ninguna obra significativa a favor de la infancia ni en la ciudad, ni en la región ni en el país. Advierto esto porque ya ocurrió con la Cuenta Pública del actual Intendente Regional donde atribuye a su gestión el jardín infantil de Puerto Williams, jardín que fue ampliado y mejorado en todo sentido con aportes del gobierno regional y sectoriales (Junji) por Bachelet; de hecho fue contabilizado como la sala cuna número mil de la meta presidencial de construir 3.600 nuevas salas cuna en los cuatro años de su gobierno.
Lo único que se puede arrogar la actual administración regional es ser una gestión que quita espacio a los niños y niñas, porque así como me pone contenta el nuevo jardín en el barrio chilote, me entristece profundamente ver desaprovechada esa hermosa infraestructura de juego y movimiento en las Canchas del Complejo 18 de Septiembre. Es más, creo que en definitiva se está esperando el momento propicio para quitarle a la infancia de la comuna definitivamente su “gimnasio”; así, no sería raro que un día de estos el IND instale ahí sus oficinas y se destierre definitivamente a los niños y a las niñas.
En fin, de excelencia nada, de innovación nada. Sólo lucro y mercado desregulado.
En cuanto a la injerencia del gobierno local, lo tengo que decir, el anterior alcalde no estimó importante o prioritario dotar de nuevos establecimientos de educación inicial a la comuna. En ese periodo tramitó y dilató las propuestas que se le hicieron. Es más, se cerró la única sala cuna destinada a atender hijos de madres estudiantes. Por el contrario, a menos de un año de asumir la actual autoridad comunal, el sector de Río Seco ya contaba con un jardín infantil construido y funcionando.
En fin, lo que en justicia hay que decir, se dice, especialmente para matizar los juicios y las evaluaciones que se realizan de los gestores públicos porque en muchas ocasiones del dicho al hecho hay mucho trecho.