La Universidad de Magallanes y la carrera de Medicina

por Luis Godoy23 de mayo de 2012

A propósito de la polémica suscitada en la sede de la Universidad de Magallanes por la apertura de la carrera de Medicina en el 2013, bueno es allegar opiniones tratándose de un tema de debate público.

Como la amnesia parece campear por sus fueros en nuestro medio, recordemos que la instalación de la Universidad Técnica en nuestra ciudad, hoy Universidad de Magallanes, fue la resultante de un vasto movimiento de opinión regional. Extensa fue la campaña en pro de la educación superior en el Austro. Venían profesores universitarios a dictar cursos de temporada.
El recordado rector del Liceo de Hombres, Antonio Reyes, presidió el primer Colegio Universitario. Vino la lucha por establecer una sede de estudios superiores propiciada por todos los sectores de opinión, entre los que se contaba la Federación de Educadores de Chile, Fedech, que tuve el honor de presidir y que agrupaba a los profesores de todos los niveles de la enseñanza. Se levantó el edificio de Zenteno y Angamos que pronto resultó estrecho. La lucha continuó, prohijada por todos los sectores de opinión. La Universidad Técnica del Estado, que rectoraba el ingeniero Enrique Kirberg, se hizo presente. ¿Cuántas veces vino a imponerse de los adelantos de la construcción del edificio? El ingeniero Nolberto Rodríguez, de Enap, se hizo cargo del timón de la casa de estudios. Atrás habían quedado los cursos primigenios que por iniciativa de la municipalidad puntarenense funcionaron bajo la dirección de Roberto Bravo en la antigua Escuela Nocturna Popular. Tal como en la edad media, al alero de los municipios trabajaban las universidades…

Por ello es saludable que los estudiantes de la Umag de hoy sepan que nada llegó de prestado ni por obra de taumaturgia. Todo costó y es obra del esfuerzo colectivo austral. A la universidad por definición no puede acceder cualquiera, hay que poseer méritos y capacidades. Como decía Joaquín Bruner “No basta asistir a la universidad para denominarse universitario…”

Dicho esto, tenemos derecho a exigir del rector actual que escuche la opinión idónea de sus colaboradores, no precipitarse en las decisiones, menos invocar su autoridad, que es transitoria, ni proceder hitlerianamente, manu militari…

Por definición las universidades no son cuarteles sino centros de libre pensamiento. Un consejo: a los que tengan dudas, lean el discurso siempre vigente del rector sabio y humanista que fundó la Universidad de Chile, Andrés Bello, el 18 de septiembre de 1843.

El señor rector de la Universidad nuestra debe escuchar con temple socrático la opinión de los decanos, funcionarios, estudiantes y del Colegio Médico de Magallanes oponiéndose ahora a abrir la carrera de Medicina en el año 2013.

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