La política y los políticos

por Carlos Contreras | carloscontreras.quintana@gmail.com | 26 de abril de 2011

Con la investidura del nuevo intendente se ha indicado por la coalición gobernante que se inicia una nueva etapa con la inclusión de los partidos de la Alianza, esto es Unión Demócrata Independiente y Renovación Nacional, en las directrices u objetivos de la primera autoridad regional. El intendente ha agregado, al momento de asumir, que el mundo técnico con el mundo político deben volver a reencontrarse.

Al respecto, me parece pertinente y necesario hacer tres comentarios.

1.- Cualquier cargo o autoridad de elección popular o designación gubernamental ES POLITICO, pues independiente de los méritos y pergaminos profesionales o personales que detente aquel que asume el cargo, la función que debe cumplir es política, pues al asumir la tarea de gobernar el sentido y alcance de ser y hacer gobierno es político, por la naturaleza misma de la función y porque la propia Constitución que rige nuestro país lo reconoce, pues se trata de la Constitución POLITICA de la República de Chile. De esta forma se agradece que se restablezca el mérito de la política en lo que a gobierno regional respecta.

2.- Así planteadas las cosas es necesario dejar claramente asentado que la política, en sí misma, no es maléfica, destructiva o dañosa. Como muchas obras y acciones del hombre, en aras de la política se puede actuar mal o bien; si se actúa bien es el concepto y fin el que triunfa... bien por la política. Pero si se actúa mal, es el sujeto que actuó mal, el pésimo político; lo que acontece del mismo modo como un abogado, un medico, o cualquier otro profesional, puede actuar bien o mal, correcta o incorrectamente.

3.- Es un alivio para quien firma esta columna y que lleva a cuestas 21 años de militancia política constatar que existe claridad y certeza por parte de un representante importante del gobierno y de un partido político gobernante en diferenciar la política, como importante actividad y componente del sistema democrático, de los políticos, propiamente tales y su accionar, así como del confuso concepto que hace un tiempo se generaba y constaba en declaraciones de diversos personeros, respecto de la actividad política dejando entrever algo oscuro o indebido.
De esta manera se restablece la noción que la política es la noble actividad que permite a todos y no sólo a unos pocos o representantes de un determinado sector de la sociedad, avanzar en el acto mismo de gobierno para la realización del bien común.

Hago votos para no escuchar nunca más la expresión “la política” como el origen y la causa de todos los males del sistema democrático, pues sería una enorme señal de madurez republicana.