El optimismo desbordado de mi amigo Pedro hizo que se casara sin separación de bienes, pues estaba convencido de que su mujer no era materialista y abominaba el consumismo.
A los tres meses tuvo que cambiar de idea. Su esposa le pidió la separación, le quitó cuanto tenía, aunque no le quitó el optimismo.
Hace poco me encontré con Pedro en pleno centro y le pregunté cómo iba lo de su divorcio. Me respondió que habían llegado a un acuerdo salomónico. Le retruqué:
- ¿Qué tipo de acuerdo?
- Dividimos la casa por partes iguales. Ella se quedó con todo lo de adentro y yo con todo lo de afuera.
Valga esta anécdota para contarles del nuevo hábito, cada vez más extendido de las parejas en nuestro país. Los chilenos están optando por ahorrar en secreto y sólo están dispuestos a confesarlo a su pareja en caso de emergencia. Contar con dineros propios es hasta saludable, dicen los expertos. El problema surge cuando el otro lo asume como una deslealtad hacia el proyecto de vida en común.
Un estudio de la Universidad de Talca revela que uno de cada cuatro chilenos ahorra plata sin que su pareja se entere. Las cifras van desde los $200 mil hasta el millón y medio, dependiendo del ingreso. Un 17% de los chilenos admite que quisiera ahorrar, pero no puede. Es el caso de mi amigo Sergio Facheli, que se queja amargamente de estar consciente de que el trabajo dignifica. “Lo que lo degrada son los sueldos”, me confiesa.
Volviendo al tema, los especialistas concuerdan que el tema monetario es el que con mayor frecuencia aflora en las consultas de los terapeutas familiares. Es más: en las distintas etapas del matrimonio las parejas discuten más por dinero que por los hijos. Esto muchas veces desemboca en la irreparable separación. Dicho de otra manera -y a riesgo de parecer machista- el divorcio se produce cuando tu mujer decide vivir con tu sueldo, pero sin ti. Mi amigo Sergio me agrega con cierta dosis de ironía que el divorcio es cuando tu media naranja ya está exprimida… y empieza a exprimir tu billetera.
Como más convencen cifras que argumentos, les contaré que en el Chile actual un 36,7% de las personas ha logrado ahorrar más de 500 mil pesos sin que su pareja lo sepa. Tratándose de chilenos, me temo que sí lo saben sus amantes. Sigamos con las cifras: un 68% de las personas le contaría a su pareja sobre los ahorros sólo en caso de emergencia y un 24% dice ahorrar para sus gustos personales.
Esta última cifra da para mucho. Conocí de cerca un caso digno de Ripley… o La Polar. Para el ejemplo da lo mismo, pues se trató de un caso de frescura suprema. Mi vecino J.C.C. le dijo a su mujer que estaba ahorrando el 24% de su sueldo para gustos personales. La mujer lo aceptó de buen talante, sabedora de que su marido ganaba tan poco que podía cobrar su cheque en el kiosco de la esquina.
Grande fue la sorpresa de la mujer cuando se encontró con su marido en una piscina. El muy fresco caminaba orondo abrazado de dos mujeres con más curvas que un autódromo. La esposa lo encaró públicamente y le preguntó:
- ¿Y esto… me puedes explicar de qué se trata?
- Bueno, mi amor… son mis gustos personales.