La revista Time escogió como su personaje de 2011 a “the protester”, que se podría traducir como “el manifestante que protesta”, aunque en España optaron por “el manifestante indignado”. La revista remontó su decisión al gesto del tunecino Mohamed Bouazizi de 26 años, quien se autoinmoló en protesta contra los excesos policiales. Hace un año, el 17 de diciembre de 2010, este joven vendedor callejero se prendió fuego. Estaba cansado de que le confiscaran la mercadería. Murió el 4 de enero.
Según su madre, Mannoubia Bouazizi, Mohamed sufría mucho: “Trabajaba duramente, pero su protesta no fue porque le confiscaran sus cosas, sino porque se sintió herido en su dignidad”. Posteriormente se generó una discusión acerca de la veracidad de lo ocurrido, pero, como fuere, Mohamed se convirtió en un símbolo de los “indignados”.
El incidente, en una época de comunicación globalizada e instantánea tuvo ecos insospechados. Dio comienzo a la Primavera Arabe, la cadena de protestas que en pocos meses derribó los regímenes de Túnez, Egipto y Libia, además de crear graves problemas en Siria, Yemen y Barhein. En versión menos sangrienta, la protesta se extendió a Grecia y España y llegó a Wall Street y a otras ciudades de EE.UU.
La portada de Time la ocupa la imagen de una mujer joven con el rostro cubierto y el texto: “Desde la Primavera Arabe hasta Atenas, desde Ocupa Wall Street hasta Moscú”. Según el editor, Richard Stengel, la elección debe entenderse como “un homenaje a los hombres y las mujeres de todo el mundo, en particular de Medio Oriente, que derribaron gobiernos y llevaron un sentido de democracia y dignidad a gente que no lo tenía antes. Gente que ya está cambiando y que cambiará la historia en el futuro”.
Durante casi toda su historia, Time se ha preocupado de distinguir al personaje -positivo, muchas veces, pero no siempre- que mejor resume los últimos doce meses. Esta vez recogió la explosión de ira colectiva protagonizada por quienes no se sienten representados en las instancias, elegidas o no, del poder.
Time complementó su información con entrevistas a diez personas: el médico Arthur Chen de Oakland, California; Chelsea Elliott de Nueva York; Olmo Gálvez de España; el dentista Ahmed Harara de Egipto, quien perdió la vista en las manifestaciones en El Cairo; Natalia Klossa y Antonis, una pareja griega que se conoció en las protestas en la plaza Syntagma de Atenas; Katerina Patrikarakou, mujer de negocios of Grecia; al egipcio Wael Nawara, co-fundador en 2003 del partido La Mañana; la española Carmen Rodríguez, participante en la Acampada de Sol, y el estudiante de administración de salud Javier Sicilia de México.
Es obvio que la revista trata de representar con ellos la amplitud de las protestas del año que termina. ¿Pero, logra su propósito? Hay quienes creen que Time quedó corta. No faltó en twitter el reclamo inmediato. Una chilena no identificada preguntó: ¿Por qué no figura ningun estudiante chileno?
Por ahora no hay respuesta, salvo recordar que todos los entrevistados viven al norte del Ecuador.