Suele ocurrir. En una obra que nos llama la atención hay un fragmento, a veces un breve retazo que nos conmueve más que el resto, que nos deja entre atónitos y emocionados.
Marcel Proust exploró con lúcido escalpelo el efecto que a él le provocaba una frase musical, ciertos compases de la sonata de Vinteuil.
Más profanamente, cualquiera de nosotros puede hacer también una lista de esas frases que en mi caso -área literaria- nos causan una honda inquietud, entusiasmo, desazón o simplemente emoción al límite.
El libro La Historia en Frases, de Hernán Del Solar, influyó en mí desde niño tanto como el sarampión, Misael Escuti, la radio a pilas, la estufa Comet o la Sofía Loren.
Aunque las frases célebres, llamadas también máximas o sentencias, están preñadas los más variopintos significados no dejo de preguntarme, ¿qué pasa con aquellas frases que por no ser célebres se han perdido en la noche de los tiempos?
¿Acaso no tienen derecho a ser incluidas en modesta antología?
He aquí un puñado de estas citas que -injustamente- no pasaron a la historia.
- Un fanático es un tipo que no sólo no quiere cambiar de opinión. Tampoco quiere cambiar de tema. (María Irene Soto, de HidroAysén)
- Yo no estoy en este proyecto por un interés, sino por el capital. (Daniel Fernández)
- El deudor es una persona que nunca está donde debe. (Bolívar Ruiz)
- ¿Quién dijo que me estaba fallando el “matte”? (Bernardo)
- Los que dicen que duermen como una guagua, por lo general no tienen guagua. (André Jouffé)
- Yo sólo recibía órdenes (Adolfo Hitler… ¿o Daniel Fernández?)
- Me está doliendo la cabeza. Voy a tener que comprarme una Clínica. (Leonardo Farkas)
-¿Cachai la onda? (David)
- Hay quienes cruzan el bosque y no ven la leña. (René Alinco)
- El amor es como las papas. Se puede hacer de veinte maneras diferentes. (Coco Pacheco)
- Cría cuervos... y tendrás un criadero de cuervos. (José Cuervo)
- Hay periodistas chilenos que se parecen a Sansón. Con dos columnas pretenden pasar a la historia. (Abraham Santibáñez)
- A Felipe Camiruaga le dicen El Sacapuntas. Se come las mejores minas. (Jorge Abasolo)
- Me divorcié por razones religiosas. Mi marido rezaba por plata y yo le debía a cada santo una vela. (Tatiana Merino)
- There was never yet philosopher, that could endure the toothache patiently. (Nunca hubo un filósofo que pudiera soportar con paciencia un dolor de dientes) (Humberto Giannini) SE SUPONE QUE ESTE ES EL APORTE CULTURAL DE LA COLUMNA
- La sociedad debe juzgarse por su capacidad para hacer que la gente sea feliz. (Quelentaro)