Entre devaneos y acarreos

por Ramón Arriagada29 de agosto de 2012

Sostengo y mantengo que quienes pretendan, a través de encuestas, entregar información a los partidos políticos y a los ansiosos candidatos sobre los resultados de las próximas elecciones municipales, van a tener que entrar en el terreno especulativo. Ello, porque los registros electorales, con la aplicación de la nueva ley, son como referencia, inexactos. No son universos válidos para una muestra. Técnicamente para que la selección de una muestra sea válida, debe ser lo más parecida al universo.
Me llamó una titubeante interrogadora, a mi teléfono, para preguntarme sobre mis preferencias en las próximas elecciones. Quien la mandó, debe ser un improvisado asesor, a cargo de un comando electoral. La razón, al irrumpir la telefonía móvil, las encuestas a los fonos domiciliarios ya no son representativas.
El electorado, con la Ley de Inscripción Automática y Voto Voluntario, se ha transformado en un campo gelatinoso. Un diario publicó un cuadro electoral -con datos del Servel- sobre el padrón de electores en Magallanes con la nueva Ley. Incluso, el analista lo comparó con los habitantes del Censo del 2002, al no contarse aún con los del 1012.
Se trataba de cuantificar el acarreo, mecanismo o pillería de baja monta, nueva versión del cohecho practicado por antiguos caciques electorales. Fue un intento fallido para explicarse el aumento explosivo de votantes. De acuerdo al servicio electoral en Puerto Natales, debieran votar en las próximas municipales, nada menos que 20.695. Inexplicable, pues en la última elección municipal hubo 8.237 votos válidamente emitidos de un total de 13.500 inscritos.
Pocos han reparado, que los nuevos electores incorporados a nuestro padrón, aproximadamente seis mil nuevos votantes, han sido posibles por un mecanismo establecido en la nueva Ley. Son todos aquellos mayores de 17 años, de acuerdo a su último domicilio declarado y que figura en el Registro Civil. A ellos, les hicieron llegar una comunicación para que ratificaran su inscripción en Natales, cambiándola si viven y quieren votar en otra comuna del país.
Por lo visto, no hay un desborde de las aspiraciones contenidas, en los nuevos votantes. Al parecer, todo debe seguir igual, para que nada cambie. No hay mayores encantamientos ni tampoco encandilamientos. Los movimientos sociales siguen en su marcha inexorable, mientras el mundo político quiere congraciarse con muchos días de vino y de rosas para el próximo septiembre. Candidatos binominales, aspirantes al municipio, que no tienen ánimo ni para levantar una calumnia.