El Supernumerario

por Silvestre Fugellie13 de julio de 2011

Antonio Pigafetta nació en Vicenza, Italia. Las fechas de su nacimiento y muerte no fueron registradas. Pertenecía a una familia de la nobleza Toscana. Durante su permanencia en Barcelona supo que en Sevilla el navegante Hernando de Magallanes organizaba una expedición de cinco naves con destino a las Molucas. Su entusiasmo por participar en el viaje le llevó a entrevistarse con el marino portugués y manifestarle su deseo de enrolarse como supernumerario, pues ansiaba tomar parte activa en la peregrinación. En su artículo referente a Pigafetta el contralmirante Luis Noziglia manifiesta:

“Las naves Victoria, Concepción, San Antonio y San Santiago, con 240 hombres de tripulación y poco más de 20 supernumerarios, comenzó la gran empresa. Los pormenores de ella se conocen detalladamente gracias a que Pigafetta llevó un minucioso diario de viaje que sirvió para todas las crónicas y libros que fueron escritos con posterioridad”. Más adelante agrega:

“Pigafetta no es el único italiano que tomó parte en la expedición de Magallanes, sino que fueron veintidós; en menor número hubo también portugueses, flamencos, alemanes, franceses, etc. Entre los dieciocho sobrevivientes que cumplieron la epopeya completa, todos merecedores del premio otorgado a Elcano: “Primus cicumdedisti me” (el primero que me circunnavegaste), también se encontraban otros compatriotas”. Pigafetta tenía el título de “Caballero de Rodas” por su participación en actos bélicos y llevaba una vida agitada y aventurera, sin embargo, su pasión era navegar.

En el libro “Primer viaje en torno del globo” Antonio Pigafetta dice que el 21 de octubre de 1520 la expedición había hallado un estrecho al que llamaron de las Once mil Vírgenes. Una nota al pie de la página 37 expresa: “Las denominaciones Estrecho de las Once Mil Vírgenes que le dieron al entrar y la de Estrecho de los Patagones, ambas señaladas por Pigafetta, lo mismo que la de Canal de Todos los Santos que le dio el capitán general, no tuvieron mañana. La posteridad, muy pronto, con toda justicia, le asignará el nombre de su descubridor insigne: Estrecho de Magallanes. En el combate de Mactán, Filipinas, Hernando de Magallanes perdió la vida y Pigafetta quedó herido logrando regresar a bordo. Esto había sucedido el 27 de abril de 1521”. Refiriéndose al capitán el vicentino escribió en su diario: “Con él perdimos al que era nuestro espejo, luz, sostén y verdadero guía”.

Cuando Sebastián Elcano regresó a España junto al piloto Francisco Albo y al supernumerario Antonio Pigafetta, presentó al emperador Carlos V, en Valladolid, un informe completo referente a la empresa efectuada y Pigafetta, a su vez, le entregó una copia de su diario. Referente a este documento el contralmirante Noziglia manifiesta:

“El diario de viaje de Pigafetta tiene un valor histórico extraordinario, pues es el documento que no sólo nos ha permitido reconstruir detalladamente las peripecias y vicisitudes del portentoso viaje, sino que también nos ha dado a conocer los pormenores geográficos de los sitios recorridos o visitados, con sus mapas correspondientes, la presencia de aborígenes con sus costumbres y una relación de las principales palabras de sus propios lenguajes, la descripción de una infinidad de animales, árboles, plantas, etc., revelando su autor tener conocimientos generales sobre náutica, cartografía, etnografía, flora y fauna”.

Antonio Pigafetta no sólo es un personaje histórico por haber participado en la hazaña del descubrimientos sino, además. por haber escrito un diario de viaje que relata acontecimientos de la proeza y compendia materias novedosas observadas en el entorno.