Esta columna debiera llamarse el asunto de los centros comerciales, pero desde que nos hemos puesto “agringados” para hablar, la cosa bien puede llamarse como la he titulado…y pasar piola.
Confieso que me cae bien el señor Peribonio, a cargo del Sernac -y ahora- tratando de ampliar sus raquíticas facultades al ámbito financiero.
El tema es que conforme a los análisis legales del Servicio Nacional del Consumidor, no debería cobrarse por el uso de los baños y de los estacionamientos en los centros comerciales, pues ello sería parte del servicio de estas empresas.
Bien inspirada la iniciativa del señor Peribonio, pero creo que ello no caerá en tierra fértil. ¿Por qué razón?
Porque simplemente la tendencia mundial es que en todos los centros comerciales se cobra por estos servicios.
¿Qué dice la experiencia mundial al respecto?
Hay países desarrollados, de esos que nos sirven de ejemplo en muchos aspectos, pero que cobran por estacionamiento cifras que no podrían calzar con la realidad chilensis.
Encabeza la lista de los lugares más caros para “meter el auto” nada menos que Londres, con precios de arriendo mensual que van desde los US$1.084 a los US$1.043, dependiendo de la zona, de lo cual se desprende que el arribismo también se palpa en el país de la niebla permanente.
Más atrasito se sitúa Zurich, en Suiza, de cuya democracia ejemplar en muchos aspectos, nadie pone en duda.
El tercer lugar lo tiene Hong Kong, con valores que superan los US$744.
Si analizamos la cosa por valor diario, la ciudad de Oslo (Noruega) encabeza la lista, con un cobro de US$89. En segundo lugar queda Copenhague (Dinamarca) con 73 dólares al día.
¿Y cómo andamos por el barrio?
En el caso de América Latina los precios superan los dos dígitos diarios, y nuestro querido y aporreado Chile se pone en la quinta posición, con una tarifa promedio diaria de US$13,25
En otras palabras, los estacionamientos en Chile no son ni caros ni baratos.
Como en muchas otras áreas, no somos ni mucho ni muy poco.
En este aspecto superamos a Río de Janeiro, la ciudad con el precio más caro por día: US$19,22.
Por si le gustan las cifras, le cuento que San José de Costa Rica es la ciudad más barata para “dejar el coche”, con un precio de US$9,35 diarios.
Siempre en el ámbito latinoamericano, y ahora a niveles mensuales -el primer lugar se lo lleva Buenos Aires (referente obligado para Santiago de Chile), con un precio de US$218, seguido de Río de Janeiro US$211 y más atrasito Lima, con US$190.
Antes de cerrar la columna, insisto en lo dicho un poco más arriba: la idea de Juan Antonio Peribonio es buena, aunque con un tufillo demagógico. No en vano lo avalan Pablo Longueira y Claudio Orrego. De más está decir que estos dos últimos tienen pretensiones presidenciales.
Distinto es que Sernac proponga un piso y un techo, para asegurar precios mínimos y -por otro lado- que no se les pase la mano a la hora de cobrar en los horarios de mayor demanda.
Una pena que no prospere esta iniciativa.
Tendré que seguir estacionándome a la mala y a mear detrás de un arbolito, compañía de algún perro.
Amén…