El 21 de mayo in situ…

por Jorge Abasolo | jabasoloaravena@gmail.com | 30 de mayo de 2011

Llego al Congreso a las 9:30 horas para chequearme y ver “en vivo y en directo” la cuenta de Tatán Piñera. Las medidas de seguridad no son bromas y una paquita muy sensual pasa revista a toda mi anatomía. Ni mi señora me había trajinado tanto. Luego me las emplumo a presenciar la cuenta piñerística.

Hay nerviosismo en la sala. Carolina Tohá se trenza en amena cháchara con Osvaldo Andrade y una vieja chica que parece pastilla de menta: es chica, redonda y picante. La Tohá luce bastante más flaca de lo acostumbrado. Con paño rojo al cuello parece termómetro.

El obispo Ezzati hace menos ruido que taco de goma y conversa con un obispo de gorro extraño que luce un bastón enchapado en oro y luenga barba cana. No sé de qué Iglesia será pero inspira más respeto que un velorio en viernes santo.

En tercera fila ubico a Pablo Galilea, quien se ha tomado tan en serio su cargo de subsecretario de Pesca que ya está tomando aspecto de merluza.
Albero Espina saluda al alcalde Sabaj y tira más pinta que la yegua del tony con una corbata chillona que llamaría la atención hasta en una Quinta de Recreo.

El senador Horvath se ubica al lado de Karla Rubilar (¡que no llegó con guagua en brazos!) y a su izquierda tiene a la diputada Sabat, más rica que una torta de alcayota. Horvath parece soldado en campaña: siempre rodeado de minas.

El ministro Goldborne es la sorpresa. Menos mal que el gobierno lo llamó a terreno. Lo de HidroAysén es demasiado serio para que el perla siga sus vacaciones en Miami.

A los 26 minutos Piñera es interrumpido por segunda vez. Se trata de un profesor de apellido Chávez, me dicen después. Carabineros lo expulsa de la sala. Raro este Chávez. Ya lo han apodado “El supositorio”: entró a la fuerza y salió cagando.

No veo a René Alinco, pero me dicen que puede estar al frente del Congreso, en un motel que se inauguró hace poco.
Luciano Cruz-Coke luce tincado y las mujeres se lo devoran. Tiene pinta este cabro que no en vano fue galán de cine. Supe que lo apodan “El Sacapuntas”. Se come las mejores minas.

Tengo a Piñera a siete metros de distancia y lo veo flaco, muy flaco. Bueno, entre los dolores de cabeza del post natal y las andanzas de su hermano, es como para tenerle conmiseración.

A los 45 minutos varios diputados levantan un rótulo contra HidroAysén.

Nunca los vimos en la región, pero a la hora de “robar cámaras” se paran simultáneamente. Irritado, el joven diputado Godoy (RN) le tira el lienzo al pelado Roberto León (DC) que con sus cien kilos pierde el equilibrio y casi se pega en la codera del sillón. El Tec no se lo hubiese quitado nadie y habría sido un mensaje interrumpido y grave. Se salvó el único León sin melena de Chile.

Piñera sigue hablando y ya se percibe cansancio en el respetable. El senador Lagos Weber twitea como contratado, la embajadora de Venezuela se queda dormida, un edecán bosteza de lo lindo y un diputado se rasca el poto.

Tras casi dos horas termina el mensaje y no hay mayores peleas.

¡Fuera los seconds!

El gobierno dice que se ha tratado de una cuenta completa y sólida; y la oposición encuentra que el mensaje estuvo fuera de la realidad.

Bueno… lo de siempre…