Hay un dicho campesino español, muy popular en tiempos de lluvias, que proclama, “Un aumento de caudal nunca viene mal”. Lo recuerdo ahora, pues muchos en Punta Arenas, están sacando cuentas alegres, porque a raíz de la implementación de la Zona Franca de Aysén, habrá posibilidad de comprar combustibles más baratos al interior del recinto amurallado.
Los diarios han traído la noticia. Cuando se implemente el recinto franco aisenino, el cual será primario y amurallado - de una extensión de 30 hectáreas - ubicado entre Puerto Aysén y Chacabuco; la empresa Copec instalaría una estación de servicios para suministrar combustible exento de Iva, es decir 19 % más barato. Ello, entusiasma a los habitantes de Punta Arenas, pues el ejemplo puede ser replicable.
Como natalinos, no deja de dolernos, el percatarnos de la autocomplacencia centralista. Se trata de una nueva garantía que aumenta el caudal de beneficios, otorgados a través de leyes de excepción territorial. Ello, porque al implementarse la ZF en Aysén, Ultima Esperanza sería el único territorio de la Patagonia chilena, sin leyes de beneficios territoriales. Esto constituye, un signo odioso de segregación, en contra habitantes que han carecido de fuerza para manifestar su descontento, ante situaciones de discriminación aberrantes.
Nos queda la satisfacción de ser una ciudad chilena, que dispone de combustible barato, gracias a la generosidad de un país limítrofe como Argentina; nuestros vecinos han entendido, que uno de los factores, para tener habitantes satisfechos- como en la vecina Río Turbio - es otorgándoles la posibilidad de acceso a combustibles y servicios esenciales subsidiados.
Para vergüenza nuestra en Chile, dicha medida es imposible, porque gobernantes sumisos, han dejado la comercialización de los combustibles a dos grandes e insaciables grupos económicos, Copec (grupo Angelini) con un 58% de participación en el negocio de los carburantes y Lucksic con un 25% en el mercado. Esta situación de duopolio en un negocio tan estratégico, les permite a dichos grupos, manejar los precios y las importaciones de combustibles líquidos, relegando a nuestra Enap a un papel servil e indigno.
Bien lo saben nuestros gobernantes. En materia de suministrar combustibles baratos, para los habitantes de esta parte del Chile sufrido, cuales serán las puertas que deberán golpear.