La Comisión Político-técnica convocada por el Presidente de la República, en acuerdo con los partidos políticos de gobierno y oposición para proponer reformas a las Isapre han entregado su propuesta unánime, donde destacan crear un plan garantizado de salud (PGS) que reúna las principales prestaciones y beneficios a que todo chileno debiera aspirar en un sistema de salud, Ges; Plan de Salud Preventivo, Cobertura Adicional para Enfermedades Catastróficas (Caec) y a lo menos las prestaciones del Arancel Fonasa Libre Elección.
Se establece solidarizar gran parte de la cotización de salud a través de un Fondo de Compensación de Riesgos entre todos los usuarios de las Isapres por sexo, edad e historia de morbilidad. Este Fondo de Compensación permite la distribución del riesgo entre todos los afiliados al sistema, con lo cual se termina para este plan la fijación de precios por prima ajustada por riesgo individual en que cada persona paga el mayor costo provocado por edad y sexo, cuestionado por el Tribunal constitucional. Se propone una comisión de expertos para fijar periódicamente un precio referencial para el PGS sobre el cual se solidariza la cotización.
Se permite la libre movilidad de los afiliados entre las Isapre, eliminando la cautividad de los afiliados provocada por edad y/o preexistencias.
Las personas pueden seguir comprando coberturas complementarias al PGS en su Isapre, tal como hoy, con el excedente de la cotización obligatoria que se solidariza o pagos adicionales voluntarios.
Buena noticia. Con base a esta propuesta el gobierno anunció el envío de un proyecto de ley prontamente. Se debe asegurar, sin embargo, en dicho proyecto que junto a la movilidad de los afiliados con su PGS la nueva Isapre no le niegue la venta de un beneficio complementario a lo menos similar al que tenía anteriormente, al precio que la nueva Isapre tenga vigente.
Es necesario avanzar progresivamente en hacer extensivo este plan garantizado a los afiliados a Fonasa, para que todos los chilenos tengan garantizado un mismo nivel de cobertura.
Este es un gran avance en la modernización de la seguridad social en salud, en el cual las Isapres estaban rezagadas. Con estos cambios aumentan la seguridad de los grupos más vulnerables de la clase media que están en Isapre y les dan mayor estabilidad, transformándose éstas en Empresas Privadas de la Seguridad Social en Salud.
Las Isapres a partir de estas reformas deben cambiar su actual estrategia de llevar sólo a precio los mayores costos y deben gestionar los riesgos que administran no reprimiendo el consumo, sino que principalmente evitando que aparezcan enfermedades y manteniendo a los enfermos estabilizados. Con esta reforma los afiliados a Isapre son un sólo “gran pool de riesgo” dónde las personas que entran a una Isapre ingresan a un sistema aunque cambien de Isapre lo que incentiva la inversión en prevención en salud. Las Isapre deben cambiar los modelos de compra desde el pago por acto médico al pago de soluciones costo-efectivas a problemas de salud, lo que permitiría controlar en parte la explosión de costos que no se resuelve con esta reforma ni fijando precios. Si los usuarios logran tangibilizar que las Isapres hacen esfuerzos por mejorar sus redes, mejorar sus coberturas y gestionar eficientemente sus costos técnicos y que usan la vía precio como ajuste cuando es imprescindible lograrán una mayor adhesión con el sistema.