Aniversario del periodismo

por Abraham Santibañez | abe@abe.cl | 4 de febrero de 2012

El lunes 13 de febrero se conmemoran 200 años de la aparición de La Aurora de Chile. Fecha importante, sin duda, pero que tardó más de lo necesario en concretarse. Ya habían pasado más de tres siglos y medio desde la invención de la imprenta cuando fray Camilo Henríquez se puso a la cabeza de la pequeña empresa, en Santiago.

Si se compara con la rapidez con que se difundió la revolución de las comunicaciones en los últimos años, entenderemos mejor el esfuerzo del padre de la prensa chilena.

En estos dos siglos, los profesionales de la comunicación y los medios hemos tenido grandes satisfacciones: a mediados del siglo pasado se crearon las Escuelas universitarias de Periodismo y el Colegio de Periodistas. Ambas instituciones fueron recibidas con el aplauso de la sociedad que valoraba su aporte a un mejor ejercicio democrático.

Pero no han sido pocas las tribulaciones, especialmente las duras consecuencias de las restricciones impuestas durante la dictadura militar. A partir de 1973 el periodismo sufrió duramente: se cerraron medios, se censuraron otros y, sobre todo, se persiguió, se encarceló, se desterró y se torturó y asesinó a periodistas.

Es cierto que desde 1990 se avanzó en la recuperación de la libertad y también ha habido un gran esfuerzo por garantizar la autorregulación ética.

Pero nuestra sociedad no ha superado totalmente su “miedo a la libertad”.

Lo acaba de demostrar la organización Reporteros sin Fronteras, cuyo informe de 2011 revela que nuestro país cayó 47 puestos respecto a la anterior clasificación de 2010. RSF vinculó el descenso a la represión de las movilizaciones durante el año pasado y sus consecuencias en la prensa.

La revuelta estudiantil, indicó RSF, puso de manifiesto la violencia que sufrieron algunos reporteros. Muchas de las agresiones, dice, “estuvieron acompañados de detenciones forzosas y de la destrucción de material y fueron provocados por los abusos de carabineros que en pocas ocasiones fueron sancionados”.

La protesta social puso en el tapete otra insuficiencia; gran parte de los medios tradicionales tienen reticencias a dar a conocer situaciones socialmente incómodas o que políticamente no comparten..

En materia legislativa, a lo anterior hay que sumar la paralización en el Congreso de dos iniciativas importantes: el Estatuto del Periodista y la nueva ley de Colegios Profesionales.

El Estatuto pretende mejorar la protección del trabajo de los periodistas; la ley de establece tribunales de ética con tuición sobre todos los profesionales, incluidos los periodistas, colegiados o no. Ello permitiría, obviamente, aumentar la exigencia en este sentido, sin generar nuevas restricciones de tipo legal.

La vida de Camilo Henríquez no fue fácil. Fue un patriota sin reservas cuando la idea de la independencia recién empezaba a germinar. Fue siempre fiel a la Iglesia Católica pese a haber sido enjuiciado por la Inquisición. Pero, por encima de todo, creía en la responsabilidad del ejercicio periodístico.

Es lo que corresponde celebrar.

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