Es el nombre del reciente parto literario de André Jouffè, un globe-trotter del periodismo chileno.
A monsieur Jouffè le sobra donosura, charmé o eso que los franceses llaman savoir faire, y que no es otra cosa que sentirse pleno en cualquier circunstancia y latitud.
Por eso se siente tan bien haciendo su programa de radio “Para gente como usted”, disfrutando un asado de cocodrilo en Sri Lanka, o comiendo sopaipillas con un viejo poeta venido a menos, pero con un pasado digno de escuchar.
La vida de todo buen periodista tiene el deber de ser entretenida… y la de Jouffè tiene más episodios que la de Quintín el Aventurero.
Puede narrar un partido de dominó, una conversación con la Luly, una sesión de la Cámara de Diputados y todo lo hará de manera tan entretenida que el lector se convencerá de que está siendo protagonista de primera fila de la historia.
Monsieur Jouffè ha perdido la cuenta de los kilómetros que ha viajado en diferentes tipos de aviones. Se me ocurre que debe ser socio honorario de varias líneas aéreas.
Me consta que es buen amigo de sus amigos. Aparentemente, Jouffè es un escéptico, pero en el fondo el hombre mantiene un corazón de boy scout y es más generoso que un árabe repartiendo arena.
En una ocasión me prestó plata y jamás me ha pedido que se la devuelva… y yo jamás le he recordado que se la debo.
Al igual que mister Fogg (“La Vuelta al Mundo en 80 días”) se diría que Jouffé tiene alma de maleta y que en los hoteles se siente como en su casa.
Ha entrevistado a un centenar de Jefes de Estado, presidentes, princesas, lanzas, reinas y cogoteros. Esto le ha dado un conocimiento de la psicología humana que ya se la quisiera el Dalai Lama.
Tiene los atributos del buen escritor: certero en la brevedad y una dosis de ciclotimia que le sirve para internalizar su entorno en los días en que no escribe. Esa ciclotimia le hizo “acoquinarse” una vez ante la sensual Jane Fonda. Esa vez, la actriz andaba con un escote que hasta la Anita Alvarado lo hubiese encontrado atrevido. Jouffè –voyerista por antonomasia- fijó su campo visual en los “melones” de la Fonda y de ahí no pudo salir. Todo hombre de mundo tiene sus momentos de debilidad y André no fue la excepción, claro…
Pero se desquita cuando a mujeres de recio carácter les pregunta cosas que otros no se atreverían. Una vez le preguntó a Raquel Argandoña si era lesbiana. Eran los tiempos en que la “Raca” estaba joven, menos trajinada y era capaz de acostarse con un pulpo con tal de conseguir sus metas.
El jueves 21 de este mes y en el marco de la Feria del Libro de Punta Arenas, Jouffè lanza su libro “Animas del Estrecho”, a eso de las 19 horas.
Es un libro ameno, que leí de punta a cabo.
Trajinando sus páginas, percibo que monsieur Jouffé no omite el paisaje ni los personajes de a pie, esos seres mágicos con algo de trashumantes, a ratos intrascendentes, pero destinados a marcar las vidas de los que trascienden. Es lo que ocurre en su relato “Peatones de la vida”, donde ausculta la vida de un ser citadino a quien no le basta el agua para saciar su sed.
¡Anoten entonces!
El jueves 21 de este mes en la Feria del Libro de Punta Arenas, monsieur Jouffè lanza su nuevo libro.
No se lo pierdan.
Es tan entretenido como un día de pago.